lunes, 25 de abril de 2011

¿La gran Obra?

Hace muy mucho tiempo, a un humilde constructor se le ocurrió hacer la mayor de sus obras. Para ello contaba sólo con sus manos y las de un coleguita suyo, y como le entraron prisas decidió hacerlo en una semana. Pero como los dos iban de sobrados dedicaron el séptimo día a descansar, y seguramente a tomarse unas birras, como todo obrero que se precie. Después de un tiempo, a su obra le empezaron a salir fallos, cientos de fallos, pero el muy caradura siempre le echaba al culpa al pobre hombre que en su momento le ayudó, el que ahora habitaba en el sótano, allá donde el humo y calor de las barbacoas no dejaba de azotar. Desde entonces, Diosnisio, que así se llama ese obrero chapucero al que ahora todo el mundo llama y quiere para sus chapús, se dedica simplemente a admirar desde un punto elevado como todas sus obras acaban agrietándose y como la mayoría de la gente le sigue llamando creyendo que el culpable de todo mal es el del moño, ese hombre que vive afixiado dando calor desde las profundidades.
Aprovechando que ayer se celebró la supuesta resurrección del supuesto hijo del hipotético Dionisio, simplemente quiero indicarle al hijo de Diosnisio, llamado de múltiples formas, entre ellas el Messias, que ya que va pa'rriba que le diga a su papaito que deje de holgazanear y asuma la responsabilidad que tiene y haga algo por el bien de todos. Es muy bonito echarle las culpas al de más abajo, pero... ¿en qué cabeza cabe que alguien te ponga a prueba, proporcionandote dolor y sufrimiento para demostrar que le quieres o adoras?, pues parece ser que la mayoría de los que contratan a Diosnisio piensan así. Me parece vergonzoso que se pueda adorar a alguien que se supone que es todo bondad y no hace más que darnos por culo para "poner a prueba nuestra Fe". ¡Pues anda y que te den!. ¿Cómo se puede ser tan desconfiado?. A veces pienso que si Diosnisio existe, debe de ser uno de los mayores maltratadores del mundo, y ya no quiero hablar de esos que se hacen llamar sus siervos y se dedican a amasar millones y millones de euros/dólares para gozar de riquezas y privilegios mientras el prójimo sufre penurias. ¡¡Malditos son!!, que cuando algo hacen mal simplemente piden perdón, se arrepienten (o dicen arrepentirse) y siguen formando parte de ese gran negocio estafador donde se permite abusar del prójimo a más no poder.
No creo que haga falta ser de ninguna religión, partido político, raza, equipo de futbol, ni ningún otro tipo de agrupamiento por afinidad a algo para ser una buena persona. Pero, bueno, desde mi más humilde opinión, cada uno puede pensar en lo que quiera, gastarse su dinero, tiempo y esfuerzos en lo que quiera (siempre que no perjudique a nadie) y no por ello tacharle de sectario, loco, extremista ni nada de eso, ni siquiera debemos mirarle mal o tratarle de forma diferente por pensar diferente, pero me da a mí que pocos son capaces de ser tolerantes.
Simplemente pedir disculpas por si alguien se siente ofendido, yo respeto cualquier opinión o ideología, aunque no la comparta o no me parezca adecuada.